La máxima expresión del amor, es el respeto a uno mismo y a los demás

El propósito de estas reflexiones es aportar profundizando en aquellas cosas que nos permitan tener una vida más quieta, exitosa y completa.  Entre aquellas cosas que ayudan a vivir en quietud, siendo más tolerante y armónico, se encuentra el respeto.

Iniciemos abordando los orígenes de la palabra. De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española proviene del latín respectus, que significa “atención”, “consideración”.  Está relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien, así como atañe al miramiento, la consideración y la deferencia.   Vale aclarar que veneración hace referencia al respeto, en sumo grado, hacia una persona por su dignidad o grandes virtudes, no a lo relativo al culto.  Y el acatamiento, tiene que ver con el respeto a las normas o un orden establecido.  Importante la distinción, pues se puede caer en un error común gravísimo.

De la definición quisiera profundizar sobre el respeto como valor; es el reconocimiento de tu propia individualidad, así como de los derechos de los demás y de la sociedad. Le permite al hombre reconocer, aceptar, apreciar y valorar las condiciones del otro. Es la habilidad de ver a los demás por lo que son: en su absoluta y única individualidad.  Es la libertad.

Por lo tanto, cuando uno se refiere a respeto, es hacer énfasis en la capacidad de valorar y honrar a otra persona por su esencia, sus palabras y acciones, aunque no las aprobemos ni compartamos.  Es aceptar al otro y no pretender cambiarlo. Es no juzgarlo por sus actitudes, conductas o pensamientos.  Es no reprocharle nada ni esperar que sea de otra forma.  En estos tiempos, el respeto como valor pareciera ir en reversa; la sociedad, que aparentemente ha ganado en tolerancia, en respetar la individualidad del otro, su cultura, sus orígenes, su religión, sus gustos y preferencias, pareciera que está lejos de ella pues aún proliferan los grupos sectarios que intentan controlar la vida de los demás: para muestra las discusiones sobre el aborto.  Si, aclaro que soy absolutamente liberal y respetuoso de las decisiones de otros con su vida y su cuerpo.

Respetar nos permite apreciar la diversidad, la cual crea nuestra identidad.  Respetar a los otros es ser capaz de comprender y aceptar que existen esas diferencias, y aun así reconocer que todos somos iguales -así parezca contradictorio-.  En la igualdad está el equilibrio.  Por eso es muy importante el valor del respeto mutuo.  Ni lo que piensas, ni lo que haces, ni en lo que crees, es lo único y correcto; hay más de 7 mil millones de versiones distintas a la tuya.

Entender sobre respeto es muy importante para una vida quieta y en paz.   Es esencial el respeto a nosotros mismos para sentirnos seguros, para poder expresarnos tal como somos sin miedo a ser juzgados, humillados o discriminados y viceversa. Ser respetuosos con los demás, ser respetados y respetarnos a nosotros mismos aumenta nuestra autoestima, autoeficacia, nuestra salud mental y nuestro bienestar.

El respeto y el miedo no van ligados.  Entiende que si en algún momento lo relacionas ¡algo está mal!  El respeto se gana, no se impone.

Habiendo abordado de manera suficiente la teoría, quisiera compartirte algunas recomendaciones prácticas basadas en mi experiencia. Considero que te pueden aportar para interiorizar el concepto y vivir con más quietud:

Al Chile te digo que la vida se lleva más tranquila si nos respetamos todos; como cuando éramos niños pequeños: sin juicios ni opiniones y siempre abiertos a la exploración y el conocimiento.  Así lo decía el benemérito de las Américas, Benito Juárez: “el respeto al derecho ajeno es la paz.”

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